En la cruzada por obtener recursos que hagan viable las iniciativas de sostenibilidad de las empresas, los inversores representan aliados clave. ¡Bien vale la pena tener una estrategia de relacionamiento para darles a conocer la historia de logros sostenibles en el cumplimiento de los criterios ESG y se decidan a invertir en tu empresa!

 

Un reciente estudio de la firma PwC (septiembre-2021), consultó a 325 inversores activos en el mundo, arrojando entre sus resultados tres datos dignos de analizar por todas aquellas empresas que requieren de aliados financieros para arrancar sus iniciativas o las que todavía no dedican suficientes esfuerzos y recursos a sus estrategias de sostenibilidad. Repasemos brevemente algunos de estos hallazgos, que nos dan razones para incluir a los inversores entre las audiencias relevantes de la agenda sostenible de tu organización.

En primer lugar, en el mencionado estudio de PwC los inversores encuestados expresaron el compromiso que mantienen sus inversiones con los objetivos ESG, siendo una prioridad para las empresas de su cartera. Lo que afirma la clara tendencia del creciente impacto del movimiento medioambiental, social y de gobernanza (ESG- por sus siglas en inglés “Environmental, Social and Governance”) en la incidencia que estos aspectos van ganando en la esfera de la toma de decisiones.

Sin embargo, todavía hay mucho que hacer para convencerlos de invertir más en la sostenibilidad, porque otro dato revelador del estudio indica que el 81% de los encuestados se mostraron reacios a que sus rendimientos se vieran afectados en más de un punto porcentual por la consecución de los objetivos ESG.

El tercer dato destacado es que muchos de los inversores describieron tener importantes reservas sobre la calidad de la información disponible al momento de evaluar las prioridades ESG de las empresas en quienes invertirán, incluida la información sobre las emisiones de carbono de sus inversiones.

La encuesta puso de manifiesto una serie de deficiencias en los informes actuales sobre ESG, porque reveló que sólo un tercio de los inversores, considera que la calidad de los informes que están viendo es suficientemente buena. Destacaron la dificultad de diferenciar fácilmente a las empresas por su rendimiento en materia de ESG a través de sus informes, abriendo la interrogante si realmente proporcionan la información pertinente, fiable, oportuna, completa y comparable, que necesitan para tomar decisiones eficaces.

Esto demuestra que, cada vez con mayor frecuencia, los principales inversores se están replanteando los riesgos de los modelos de negocio tradicionales y revisando las oportunidades de creación de valor más sostenible en el futuro.

En consecuencia, para tomar mejores decisiones estratégicas con beneficios de largo plazo, los inversores valoran tener información precisa de las empresas sobre:

  • La claridad de las iniciativas que emprenden,
  • Los informes ESG que elaboran;
  • Y los rendimientos que generarán esos sus iniciativas.

Cobra relevancia la atención a los recursos que la empresa haya dedicado para el desarrollo y ejecución de estrategias de relacionamiento con sus principales audiencias, en este caso especialmente con los inversores potenciales, que sean los candidatos ideales para el establecimiento de alianzas y proyectos comunes.

Este hallazgo abre un abanico de oportunidades para planificar el relacionamiento y la comunicación efectiva de las empresas con los posibles inversiones; dando a conocer a profundidad sus propuestas sostenibles, los avances obtenidos, logros o casos de éxito en cada uno de los criterios ESG, para entrar en el radar y ser realmente atractivos para acceder a los recursos disponibles.

Sin duda, las empresas deben trabajar en varios ámbitos de su estrategia de sostenibilidad, que parte de la revisión panorámica de:

  1. El posicionamiento de la estrategia de sostenibilidad. Evaluando cómo son vistos hoy y cómo desean ser vistos a futuro, demostrando con hechos tangibles la imagen que desean construir como organización sostenible.
  2. El fortalecimiento de la estrategia de relacionamiento actual con los inversores. Indagando el nivel de interacción que mantienen con este grupo, los encargados actuales dentro de la organización y sus funciones.
  3. Revisión profunda del informe ESG, su estructura y contenido para replantearse lo comunicado y mostrar con argumentos sólidos y demostrables, los esfuerzos y logros realizados. Además de la proyección y expectativas o posibilidades de éxito de las iniciativas que abarcan los criterios ESG.

Sin duda, antes de decidir dónde invertir el dinero que le es confiado, todo inversor necesita obtener información fiable y entendible, que facilite su rol colaborativo de invertir en aquellos proyectos, que demuestren tener estrategias ESG con un modelo de negocio sostenible y viable en largo plazo, las cuales se traduzcan en la creación de valor y demuestren el potencial de generar impactos positivos sobre el planeta y las personas.

Consulta el estudio completo aquí y visítanos en www.Pizzolante.com para ayudarte a planificar la estrategia de relacionamiento sostenible.