“Fake news” es el término que se ha adoptado para identificar aquellas noticias falsas basadas en hechos inventados o alterados. Debido a la inmediatez y la globalización, los procesos de difusión informativa han presentado cambios. Actualmente, han surgido múltiples herramientas e iniciativas para combatir las noticias falsas, pero lo cierto es que este fenómeno representa un desafío global. 

Los medios se han convertido en herramientas de control de masas, por ello es indispensable implementar sistemas que permitan determinar la veracidad de los hechos dentro de nuestras organizaciones. Combatir los “fake news” es una tendencia en comunicación para todas aquellas empresas e individuos que busquen disminuir riesgos reputacionales.   

Se dice que la información es poder, pero pienso que la información realmente es un arma de doble filo que cuando se maneja de manera acertada puede significar una ventaja. En este sentido, el monitoreo constante es una herramienta clave para disminuir riesgos; desarrollar visión analítica que permita aproximar situaciones; diseñar planes de respuesta acertados; manejar información de fuentes confiables y detectar oportunidades que podrían beneficiar al negocio.

Para algunos medios la verdad no se basa en la claridad sino en la repetición, pues una suposición repetida más de tres veces se convierte en una realidad. Un estudio de Pew Research indicó que al menos el 69% de las personas por debajo de los 50 años busca opiniones diversas en fuentes de noticias, en lugar de opiniones unilaterales, mientras que las personas por encima de 50 confían en los medios tradicionales. Según los head hunters, la tendencia marca que los directivos de las empresas internacionales alcanzan sus puestos más relevantes a los 50 años, por lo cual podría decirse que el manejo informativo dentro de muchas empresas se encuentra en riesgo de ser afectado por los “fake news”.

Noam Chomsky dijo una vez: “El que controla los medios controla la mente del público”. En la actualidad, la lucha contra estereotipos, por alcanzar libertades y demás factores son garantía de que las personas cada vez cuestionan más la información, los sistemas y al entorno en general. Es nuestra responsabilidad no caer en manipulaciones, generando mecanismos que nos permitan verificar y filtrar información para que su manejo sea acertado y sirva como una herramienta empresarial que permita disminuir los riesgos.