Redacción: Revista Producto

El consultor internacional Italo Pizzolante, experto en comunicación y negocios, asegura que este es el momento donde se pone a prueba la responsabilidad social empresarial de la que tanto se escucha, e hizo una propuesta de los temas que deberían ser el foco en la agenda del líder empresarial de hoy.

Para el experto en comunicación y negocios, Italo Pizzolante, el empresario de hoy vive un momento decisivo que pone a prueba la responsabilidad social empresarial de la que tanto se escucha en las organizaciones. Es por ello que el consultor sugiere un conjunto de ideas que deberían ser incorporadas a la agenda corporativa de aquellas organizaciones que pretendan permanecer luego de la crisis.

Se trata de un “kit de sobrevivencia” para el líder empresario en tiempos de crisis e incertidumbre.

Anticipación

Pizzolante afirma que vivimos una situación inédita, pues no hay experiencias de esta dimensión en la historia de la humanidad. ¿Cuáles son sus sugerencias? “Lo primero es capacidad de anticipación, sentarse a pensar más allá de la coyuntura”, asegura. Explica que muchas veces, en situaciones de emergencia como éstas, las empresas tienden a reaccionar de inmediato. “Hay que reaccionar y establecer la táctica a seguir, pero hay que detenerse a pensar en el día siguiente: ¿Qué quiero que la gente, mi talento, mi equipo, mis clientes, proveedores, mis colaboradores -por encima de todo- perciban al día siguiente?”, dice Pizzolante, y agrega que para poder lograr esto las decisiones deben ser tomadas “hoy mismo”.

Pero asegura que lo más importante es la anticipación. “Debemos generar escenarios, definir una agenda de cuáles son los riesgos, para poder mitigar de uno en uno: en la distribución, en los proveedores, en el delivery, en los escenarios económicos y los escenarios sociales”.

Velocidad de reacción

Lo otro es velocidad de reacción. “Si no reaccionamos rápido, toda la falta de información interna se convierte en especulación y se regresa contra la empresa”, dice el experto. “Este es el momento para que los colaboradores estén en el centro del TODO. Eso es fundamental.” En este punto, aclara Pizzolante, no se trata solamente de informar sobre lo que la empresa va a hacer de ahora en adelante, “sobre todo si realmente aún no sabe lo qué se va a hacer. Si no sé qué voy a hacer no puedo decir nada”, expone. “La información no solo es sobre qué va a hacer la empresa, que es importante, sino sobre qué va a hacer el ciudadano para ser responsable. Y hay muchos protocolos para poder ayudar.” Para el consultor, la velocidad de reacción debe ir a la par con una actuación que esté ligada a una historia, a una narrativa, por lo que advierte que, hoy más que nunca, se debe tener claro cuál es el mensaje que se quiere transmitir. “Este es el momento de ponerle mano a esa actuación responsable de la empresa”, advierte. De acuerdo con Pizzolante, esa narrativa debe plantearse en varios escenarios y señala que no se trata solo de un ensayo o una simulación porque “exista la necesidad de entrenarse” para luego poder hablar frente a los medios. “No, hay que entrenarse para manejar un mensaje, es decir: ¿cómo le digo a mi hijo lo que está pasando, a mis compañeros, cómo le digo lo que la empresa me dice?”

Responsabilidad responsable

Otro punto que sugiere el especialista en comunicación tiene que ver con la necesidad de cambiar las relaciones que ya se tienen, y que son relaciones de confianza. “Este es el momento donde se materializa la actuación socialmente responsable de la empresa”, exhorta Pizzolante. “Es el momento donde se pone a prueba la responsabilidad social empresarial de la que tanto se escucha en buenas organizaciones y que han venido trabajando, buscando finalmente entender, con inteligencia social, con inteligencia contextual, lo que pasa en el contexto, cómo podemos actuar: ser reactivos, anticipados, con narrativa suficiente, con cada uno de los issues o de los escenarios, qué voy a hacer, simulando para hacerlo bien y con inteligencia social y contextual”, concluye.