Santo Domingo, República Dominicana. 1 de marzo de 2017.- Creo fielmente que detrás de cada comentario, “me gusta” o “retweet” existen personas ofreciendo lo más valioso que todo ser humano posee: su tiempo. Considero que las redes sociales además de ser una plataforma social donde puedes compartir con familiares y amigos de manera virtual, con el tiempo se han constituido en una herramienta que dependiendo del uso que le demos pueden incidir de forma negativa o positiva para construir y posicionar marcas, empresas y personas, por esa razón, debemos darle la importancia que merece en términos de relevancia al uso de las redes sociales y al feedback que recibimos de nuestra comunidad de seguidores.

Empezando por el valor agregado que supone para las marcas que un seguidor por voluntad propia se constituya en su embajador, tras realizar acciones favorables desde su cuenta personal como: fotografías con presencia de la marca, experiencias personales, menciones, “me gusta”, “retweet”, etc. Todo esto se traduce en posicionamiento y fidelidad, de hecho, la suma de varios seguidores con el mismo esquema es lo que produce ese engagement anhelado por las marcas con su target.

Y que hay de los influenciadores, personas que pasaban desapercibidos y de la noche a la mañana son tomados en consideración ante temas de impacto o injerencia social, solo por la gran cantidad de seguidores y la gran influencia que tienen en ellos. ¿Qué hay de las empresas? donde sus colaboradores se constituyen en sus principales reporteros y periodistas de último minuto con tan solo compartir información interna de la organización. Conozco casos de marcas donde sus salvavidas ante situaciones de crisis han sido sus consumidores a través de las redes sociales.

Recordemos el caso de GAP, cuando a través de la web y redes sociales dio a conocer su nuevo logo, esta acción hizo que sus usuarios en Facebook emitieran opiniones negativas de la marca, sumado a esto sus seguidores crearon una cuenta sobre el nuevo logo de GAP en twitter, donde compartían sobre su descontento y percepción del cambio, logrando posicionar el tema como trending topic. Cada una de estas acciones logró que la marca volviera a su logo original, tal y como les preferían sus consumidores. Por lo que, entender nuestra audiencia y las múltiples formas y medios de los que dispone para hacerse oír permite gestionar y anteponerse ante cualquier situación.

En la actualidad, existen empresas que todavía se cuestionan si es factible añadir dentro de sus estrategias de marketing y comunicación el uso y monitoreo de las RRSS, mientras otras ya están pasando a otra etapa donde no solo han logrado fortalecer su posicionamiento, sino que también han evitado crisis por prestar atención a este foco comunicacional.

Finalmente, no se debe subestimar “el poder de un like o comentario” en las redes sociales no solo por lo que representa para la marcas o empresas, sino por la oportunidad de identificar posibles crisis de reputación y de potencializar lo que los consumidores prefieren.

Mabell Damirón – Asesora de Cuentas de PIZZOLANTE Estrategia + Comunicación